Llega la noche, en donde recogemos lo hecho, pensado, creado, repasado, invertido, hablado, y compilamos las sonrisas de aquellos más necesitados, arrugamos almas en el sentir lo veloz que la vida nos recorre, las alegramos en reflejarnos en la continuidad del estar, y nos centramos para el descanso y la vuelta a seguir.
Un encuentro, un abrazo, un dulce que alegra quien del origen nos precede a la vida, quien con su vida generó otra para tu estar aquí, representando su también historia, su también origen, su educar, su enseñar, su paciencia y amor de ser.
Se regocija reconocernos como continuidad de otros, se es orgullo de ellos, y son nuestro orgullo también, es una recóndita emoción cuando desde el ser, sentimos esa vibración tácita en esa creación donde solo estábamos con el alma.
Se nos engrandece el corazón cuando podemos todavía decir, que nos acostamos habiendo sentido su abrazo, en donde hoy somos los que seguimos, quienes le tendemos una mano para caminar, porque la vida suma y cuenta unos cuantos días, ya unos bastantes, y que por suerte, sigue sumando para poder aún reflejarnos en esa historia de origen, en esa creación que solo la edad nos enseña a entender, y que solo el crecer nos hace entender la importancia de reconocerlos.
Bella la vida, en la grandeza de la naturaleza, mágico el andar en su recordarnos nuestro provenir, nuestra descendencia, y nuestro árbol de vida.
Me acuesto con lo divino de haberme permitido aceptar de donde vengo y levantarme mañana con la ilusión de seguir .
domingo, 24 de enero de 2016
COMUNICANDO
Las redes sociales terminan siendo nuestros recordatorios, nuestras demandas, nuestras adicciones, nuestras también actualización de vida dentro del equilibrio que se requiere para mantenernos en el bienestar del vivir.
Suena la alarma de recordarnos la imagen del me gusta, el detenernos, respirar, escanear y conectar con lo que mantiene la rueda de la alta vibración del estar.
Se disfruta cada imagen de cada instrumento que te lleva al mundo de las conexiones, en donde en segundos podemos observar, reconocer, y hasta saber que hacen nuestros seres queridos.
Te conecta con el quehacer del que vibra contigo, del que te evoca un recuerdo, del que te tiene una respuesta, del que te orienta, del que te alegra, del que te invita, en fin...las miles de imágenes y las miles de información que llegan al cerebro, en donde siempre tenemos la excelente oportunidad de escoger donde vibrar, con quien soñar, con quien conversar, y con quien practicar el amor puro en el andar humano y mundano.
Me gusta mi teclado, me gusta mi ventana a las redes, me gusta cada sentir que experimento, y resueno en cada homólogo vibracional.
Se sueña, se vive, se viaje, se visualiza, se proyecta, se permite, nos permitimos, se conecta con todo lo que la vida ofrece, y lo mejor...se disfruta en cada acción, pensamiento, imaginación y por ende emoción que sentimos.
Unas línea para que no me recuerde que no he escrito en mi página, para recordarme el enfoque de lo que decidí disfrutar, para recordarme que también el mundo virtual requiere el alimento del alma, porque es el que refleja nuestra sonrisa y la perfecta reconexión a esa alma de la cual venimos.
Se escribe, se lee, se comenta, se reciben feed back, resuenan palabras, resuenan sentires, algunos gustan y otros se quedan en la libretad de la elección...tú eliges, yo escojo, tu edificas , yo inyecto, tú haces consciencia, yo practico el estar, al final, somos uno, tú, yo , nosotros, donde estemos, con quien estemos, y con lo que tenemos.
Es un siempre recordar, eso es todo, es un simple repasar, es un simple practicar, porque a eso vinimos, a eso nos encontramos, en lo idéntico, es lo congruente, en lo que no, en lo que así es la vida, se es congruente en medio de lo incongruente...
Eso es...eso es todo...venimos de Dios Padre, a través del hijo...y aquí estamos...
Yo estoy, yo soy...y tú, estas aquí ?
Suena la alarma de recordarnos la imagen del me gusta, el detenernos, respirar, escanear y conectar con lo que mantiene la rueda de la alta vibración del estar.
Se disfruta cada imagen de cada instrumento que te lleva al mundo de las conexiones, en donde en segundos podemos observar, reconocer, y hasta saber que hacen nuestros seres queridos.
Te conecta con el quehacer del que vibra contigo, del que te evoca un recuerdo, del que te tiene una respuesta, del que te orienta, del que te alegra, del que te invita, en fin...las miles de imágenes y las miles de información que llegan al cerebro, en donde siempre tenemos la excelente oportunidad de escoger donde vibrar, con quien soñar, con quien conversar, y con quien practicar el amor puro en el andar humano y mundano.
Me gusta mi teclado, me gusta mi ventana a las redes, me gusta cada sentir que experimento, y resueno en cada homólogo vibracional.
Se sueña, se vive, se viaje, se visualiza, se proyecta, se permite, nos permitimos, se conecta con todo lo que la vida ofrece, y lo mejor...se disfruta en cada acción, pensamiento, imaginación y por ende emoción que sentimos.
Unas línea para que no me recuerde que no he escrito en mi página, para recordarme el enfoque de lo que decidí disfrutar, para recordarme que también el mundo virtual requiere el alimento del alma, porque es el que refleja nuestra sonrisa y la perfecta reconexión a esa alma de la cual venimos.
Se escribe, se lee, se comenta, se reciben feed back, resuenan palabras, resuenan sentires, algunos gustan y otros se quedan en la libretad de la elección...tú eliges, yo escojo, tu edificas , yo inyecto, tú haces consciencia, yo practico el estar, al final, somos uno, tú, yo , nosotros, donde estemos, con quien estemos, y con lo que tenemos.
Es un siempre recordar, eso es todo, es un simple repasar, es un simple practicar, porque a eso vinimos, a eso nos encontramos, en lo idéntico, es lo congruente, en lo que no, en lo que así es la vida, se es congruente en medio de lo incongruente...
Eso es...eso es todo...venimos de Dios Padre, a través del hijo...y aquí estamos...
Yo estoy, yo soy...y tú, estas aquí ?
Mirella
Soy yo.
Soy yo.