Se van bajando los motores del día, se van tranquilizando los pensamientos creadores, se van acomodando los enseres necesarios para afortunadamente sentir el calor de tu lugar más personal y oscuro del sueño, para en unas horas, regresar con la mejor fragancia de un nuevo día.
Extiende tus manos y toma tus dedos y siente la sensación de unirte en tu mejor expresión, envuelvete en esa aura del soñar y de viajar por el inconsciente que guarda, que ve y que recuerda, para afinar tus celulas, regenerar tu sistema y reacomodoar tu día, memorias y pensamientos.
Siente tu mejor regalo...tu mismo,
Bendecida noche de sueños...
Mirella Olivieri
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