martes, 14 de junio de 2016

El botón

El detenerse en el espacio y volar al lugar mágico es cuestión de tocar justo el botón del silencio en donde todo aflora acallando y calmando cada emoción, la del corazón, la de la mente y la humana que ruge y asalta en la transformación del sin sabor y en esa furia detonante en la elevación en su máxima potencia de solo razón y un Dios que no explica ni entiende .
En el botón del silencio , aquel que dice , al aire , y todo comienza , se escucha en esa calma , como se visualiza lo que es como es ,y creado para esa creación, desde cada libre albedrío humano , dado por ese Dios para el cual todos somos uno y sin el juicio del bien o el mal .
Tocamos el botón para simular también la comprensión desde aquello humano que implora y no compagina , que pide y no vive, porque solo alimenta aquello que también es de Dios pero que no gusta ni es en el deseo de lo que se quiere pero desde el siempre juicio sin contemplación .
Se renueva el voto del silencio que nos pide el nuevo código de presentación, ese oculto , el que solo el alma puede reconocer .
Permanece en el silencio hasta que el ruido mundano apague el botón y se pueda recordar este espacio en cada elevación dispersa , humana, real y necesaria.
Un simple ir y venir , subir y bajar y el aquiete en la reflexión, hoy ? A cuál botón le sumo tiempo y sentir ? A cuál permito más presencia?
Este vuelve a ser el libre albedrío de poder en donde Dios nos pone a crear nuestra propia y nueva realidad .
Mirella

miércoles, 8 de junio de 2016

Soy

Entre lecturas , copio y atesoro.
Cuando Moisés le pregunta a Yahvé, "quien eres?" La respuesta es indudable:"soy el que soy".No contesta diciendo soy esto o soy lo otro.
Y sigue la lectura por lo cual maravillosa, y explica, entre dos vertientes, somos lo que por esencia en conexión con la fuente de la vida somos, o somos lo que desde el Yo, nos creemos en nuestras experiencias y aprendizajes.
En la conexión con esa fuente infinita somos todo aquello para lo que fuimos creados, en la figura del YO somos aquello para lo que nos creimos creados.
El que habita desde lo infinito y en conexión experimenta lo flexible de la vida, el que vive desde el YO, exprimenta el disfráz de lo que es por creación en ausencia de su identidad pura y esencia.
De aquí que hoy nos detenemos en la reflexión del quien soy y cual es mi identificación en esta experiencia, sin excluir a ninguna porque somos ambas, en la ligereza de asentir a la vida tal cual es, y tambien en el conjugar lo que soy yo desde la combinación de ambas.
Entre lecturas y reflexión, en el hoy y ahora.

viernes, 3 de junio de 2016

Las trinitarias

Que se es desde el soy y el estar.
Se profesa tanta psicologia positiva, se ora en esperanza, se clama por la paz y asi tanto ir y venir y no sé si se consigue lo que se persigue.
Hay algo que si es, y que se busca en el ser, en el estar y en el tener.
Somos quien somos, y no sabemos quien realmente somos desde otra consciencia que alomejor complementemos en alguna fase de vida sin duda, aquello que dice, que algún día veremos a Dios.
Y así vamos, en la competencia del hacer, en la comparación de ser y pocas veces en la comulgación del somos, somos todos y venimos del mismo origen.
Y es así porque para ello nacimos y para ello vivimos, en la carrera del hoy , y en la tan buscada paz y sosiego en luz.
La buena noticia es que elegimos creerlo y asi conectar con el inicio de una evolución humana, para llegar a eso que deseamos y que nos cuesta complementar.
En tanto se sigue , cada uno en su espacio y cada uno en su ilusión, sin duda alcanzada en alguna era de la historia humana.
Se vive en emociones , se vive en alegría, se vive también en tristeza y en lo que no es para nuestra percepción humana.
Lloramos al que se va, recibimos al que nace y llega a nuestras vidas y familias y así andamos, en la elección de quienes creemos ser, en lo que a veces si somos, y en a veces tan distintos a lo que realmente decimos.
Y diran , las trinitarias? alegran mi ventana, contagian con su color fuscia vibrante, simbolizan la naturaleza en su esplendor y nos recuerdan que tambien crecen , florecen y desaparecen, con la diferencia que ellas estan claras en su estar y quienes son, son flores que nacen en lo perfecto de la creación y nos acompañan para tambien recordar, que somos parte de esa naturaleza, que somos alegria y color en muchos momentos de esta también su era.
En una tarde cualquiera, en lo especial de estar y escribir para ser.

Mirella